¿Cómo contextualizamos si no podemos adivinar la situación personal de cada beneficiario? Escuchando con empatía.

La Real Academia Española, dice que empatía es la “capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos” (1)

En Construyendo y Creciendo sabemos dar un respetuoso espacio de expresión individual cuando es posible, o grupal cuando no hay tiempo. Damos algunos minutos para la escucha, entre otras tareas igual de importantes. Tomamos en cuenta cualquier señal: una frase, un gesto, una actitud, el comentario o una plática breve. Los Asesores la registramos debidamente y la tenemos presente para hacer la pregunta detonante que nos abrirá la comunicación con el beneficiario y, con base en ella, diseñemos un plan de sesión efectivo. O un ambiente laboral agradable ¿Y por qué no?

¿Qué escuchamos? Los intereses del beneficiario, lo que le motiva, qué le da impulso, lo que le despierta el entusiasmo, o le aqueja; y con ello, nos enteramos sobre lo que retiene su atención, lo mantiene interesado en su avance académico y lo motiva a perseverar.

¿Por qué es importante empatizar más que en otro modelo de educación abierta? Porque nuestra misión institucional nos invita, refiere e induce a prestar nuestros servicios con calidad, y la empatía es el inicio de ella, en cualquier contexto.

Empatizamos aún desde que nuestros beneficiaros son prospectos; sin embargo el tiempo apremia, por eso lo hacemos de manera eficiente con palabras como: “entiendo…“ “es verdad…”, “me pasa lo mismo…” “a mí también me sucedió…” o “no se preocupe, lo investigaremos juntos para encontrar una orientación sobre este problema…”, “ya somos dos…” “sí claro, con gusto lo atiendo”, “lo escucho…”, “aquí estoy, en este horario, para cuando quiera comentar un poco sobre esto, aunque sea unos minutos”.

Coméntanos ¿cómo empatizas con los compañeros de oficina para prestar tus servicios con calidad? ¿Cómo mejoras tu ambiente laboral cotidiano? Queremos escucharte. Mirar a los ojos, escuchar con calma, sin interrupciones innecesarias; es algo que no siempre encuentran nuestros beneficiarios.

He detectado cinco momentos clave para empatizar: cuando se acercan a pedir informes exponiendo su situación; cuando llenamos su perfil;  cuando llegan muy temprano, antes que todos o cuando se retiran al final; cuando están próximos a un examen o lo acaban de presentar, y durante los convivios.

¿Cuáles son las preguntas clave que nos permiten entablar comunicación y desencadenar el comentario personal del beneficiario en forma discreta, respetuosa y precisa? Coméntanos al respecto, esperamos tu participación.

Por: Carina Solano

1) http://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=empat%C3%ADa

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